El vibrante empate 29-29 entre el BM Caserío Ciudad Real y el Dicorpebal Logroño La Rioja reflejó a la perfección la enorme competitividad de la Liga ASOBAL. El conjunto riojano dominó la primera mitad con autoridad gracias al acierto de Álvaro Martínez (9 goles) y se marchó al descanso con una renta a favor de tres tantos (11-14).
Sin embargo, la segunda parte en el Quijote Arena cambió de rumbo drásticamente:

  • La reacción local: Apoyados en un pabellón volcado, el equipo manchego ajustó su defensa y encontró en el guardameta Juan Manuel Bar una auténtica muralla.
  • Final de infarto: A falta de 3 minutos, el Logroño sufrió la tarjeta roja de Popovic. Pese a la inferioridad, los riojanos lograron ponerse un gol arriba a falta de solo 20 segundos.
    Tablas en el último suspiro: Nacho Plaza anotó el definitivo empate para el Ciudad Real desde los seis metros y el portero Juan Bar detuvo un último lanzamiento sobre la bocina para sellar el reparto de puntos.