El seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, cree que los entrenadores de menores tienen un papel «principal» como «educadores de personas» y «que luego llegarán a ser deportistas o no». De la Fuente ha hecho esta afirmación durante su participación en una jornada sobre la protección al menor que se ha celebrado en Logroño, en la que ha participado junto al responsable de Protección a la Infancia de la Federación Española de Fútbol, Felipe Sánchez-Pedreño.
Ambos han mantenido un coloquio sobre este tema en el que también participaban los responsables de este área en La Rioja; el auditorio, en el que se encontraba el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, estaba formado por directivos de la Federación Riojana, entrenadores y delegados de Protección a la Infancia en clubes de esta comunidad.
El seleccionador ha incidido en que comenzó a jugar en su Haro natal «de forma autodidacta, sin nadie que nos ordenara o dirigiera» hasta que se integró en un club a los 15 años. Guarda un recuerdo «muy positivo» de esa época «pero había cosas maravillosas y otras no tanto, porque había cosas que no se visibilizaban como ahora o que parecían situaciones graciosas» pero «creo que tuve la suerte de estar bien acompañado» por sus primeros entrenadores y por compañeros mayores que él, ha dicho.
«El entrenador de fútbol antes que nada es educador, formador de personas y debe orientar a los chavales en valores como la generosidad, la solidaridad, el compañerismo o el anteponer el bien común al individual». Antes de su intervención, ante los medios de comunicación, ha profundizado en ese mensaje y ha abogado porque «quienes dirigen a nuestros niños deben ser personas preparadas».
También cree que hay que «dar naturalidad» a los problemas que tienen jugadores jóvenes «que seguramente en otras épocas no tratábamos, pero han existido siempre» y «desde el deporte, en este caso desde el fútbol tenemos la responsabilidad de dar herramientas para solucionar las cosas cuando veamos que alguien lo pasa mal».
Por último ha instado a padres y a entrenadores a que inculquen a los jugadores jóvenes que «el triunfar en el fútbol depende de jugar bien y de mil detalles más, y lo decisivo son esos mil detalles» como «tener un entorno seguro y que te apoye, gente que te guíe y te asesore bien» y también «que te exijan, pero en términos razonables y en función de la edad».
«Pero lo que no se nos tiene que olvidar es que un deportista por muy talentoso que sea, antes es persona y por eso hay que poner en valor su capacidad humana, su personalidad y después todo lo demás», ha concluido.
En la misma sesión, el presidente de la Federación Riojana de Fútbol, Gustavo Sáenz, ha subrayado que el protocolo que tienen los clubes para la protección de menores «no es algo estético ni una obligación administrativa» sino que «todos tenemos que trabajar en la misma línea, en la de formar, sensibilizar y actuar con determinación ante cualquier riesgo». También ha abogado por «revisar prácticas» en el entrenamiento de menores y «trabajar de forma coordinada, con respeto e inclusión, porque en el centro del todo debe estar el menor», ha concluido.