El derbi del Ebro de la jornada 10 dejó un sabor muy amargo para la Unión Deportiva Logroñés, que sufrió su primera derrota de la temporada en casa tras caer 0-1 ante el Mirandés. El encuentro estuvo marcado por la máxima intensidad de ambos conjuntos y una fuerte polémica arbitral que condicionó el rumbo del juego.

  • La expulsión de Latif Issman: En el último minuto de la primera mitad, el centrocampista blanquirrojo vio la tarjeta roja directa tras una acción con Jorge, dejando a los locales con diez jugadores justo antes del descanso.
  • Gol a balón parado: El único tanto del choque llegó en la segunda mitad gracias a Peru, quien remató de cabeza completamente solo un centro de córner para batir a Fermín Sobrón.
    A pesar de la inferioridad numérica, el equipo dirigido por Unai Mendia multiplicó fuerzas en los últimos veinte minutos espoleado por la grada de Las Gaunas. Camacho estuvo a escasos centímetros de lograr el empate en el descuento con un remate de escorzo tras un centro de David Navarro.
    El técnico local acabó sumamente indignado con la decisión de la expulsión y con la actitud del estamento arbitral, expresando tras el pitido final su frustración e impotencia por el devenir del enfrentamiento.
    Con este tropiezo, los riojanos rompen su imbatibilidad como locales frente a un recién descendido de Segunda División, cortando la gran dinámica con la que venían compitiendo en el Grupo 1 de la Primera Federación.